Prácticas agronómicas para mejorar el manejo de cultivos y aumentar la producción

La producción de pepinos en invernadero ha aumentado rápidamente en los últimos años. Los pepinos en invernadero pueden ser uno de los cultivos más productivos. Sin embargo, esta productividad depende de un buen manejo del riego, nutrición de la planta, y del ambiente, además del control efectivo de las plagas y enfermedades. El cultivo de pepinos en invernadero posee muchas ventajas respecto al cultivo a campo abierto. En este artículo, discutiremos algunas de estas ventajas y la necesidad de priorizar la producción de pepinos bajo invernadero.

Producción mejorada

El pepino es una planta anual y semitropical que es sensible a las heladas y está catalogada como enredadera indeterminada, por lo que responde y crece mejor en condiciones de alta temperatura, humedad e intensidad de luz combinadas con un suministro constante y abundante de agua y nutrientes. Los pepinos producen numerosos frutos en condiciones óptimas de crecimiento. Para ser rentable y sustentable, es crucial que los agricultores tomen buenas decisiones sobre el manejo del cultivo, nutrientes, plagas y enfermedades, buen manejo cultural y desarrollo de marketing.


El cultivo de pepino necesita supervisarse con frecuencia y su crecimiento debe ser dirigido y preciso. El desafío como agricultor es mantener la planta de pepino equilibrada y alcanzar el máximo potencial de la producción.

Manejo de la planta de pepino

Los objetivos del manejo del cultivo por parte de los agricultores cambian a lo largo de las diferentes fases de crecimiento. Después de trasplantar, el objetivo del agricultor es tener un buen establecimiento del cultivo y una planta saludable y con buen desarrollo vegetativo. La atención debe estar en establecer un sistema de raíces fuertes y sanas para sostener la futura producción de la planta en paralelo con tener una planta fuerte y equilibrada. Para un manejo efectivo de la planta con resultados óptimos, es necesario controlar las condiciones climáticas de crecimiento, suelo, densidad de la planta, riego y control de plagas y enfermedades.

Entorno ideal de invernadero

Condiciones climáticas:

Los pepinos requieren condiciones climáticas muy estables. La temperatura ideal para el crecimiento es alrededor de 20-25°C durante el día y 15°C durante la noche; la humedad debe ser alrededor de un 60-70% durante el día y algo mayor durante la noche. Si bien es necesario mantener las temperaturas adecuadas para optimizar la producción del cultivo, existiendo una relación entre la temperatura y la luz (mayor luz, mayor biomasa), aunque los pepinos pueden crecer y producir con menos de 12 horas de luz.

Suelo:

Es importante tener una buena profundidad de suelo, de al menos 50 cms; el rango de pH recomendado para un desarrollo adecuado de la planta es de 5,5-6,8. En el caso de cultivos en sustrato inerte es importante ajustar bien los volúmenes de los mismos para poder contar con un buen bulbo radicular.
Densidad de plantación:
El número de plantas por hectárea (ha) depende del ciclo, variedades, etc. El rango de densidad de plantación en diferentes ciclos puede ser:

 

CICLO DENSIDAD ÓPTIMA DE PLANTACIÓN (pl/m2)
De verano a invierno 1 – 1,1
De otoño a invierno 1
De primavera a verano 1-1,3

Humedad ambiente:

El manejo cuidadoso de la humedad ambiente en invernaderos es una parte importante de la gestión del sistema (planta-suelo-invernadero), que influirá tanto en la producción agrícola como en la salud de los cultivos. La humedad puede influir en todo, desde los índices de crecimiento de la planta hasta los problemas de enfermedades. Los pepinos se desarrollan bien bajo las condiciones de humedad relativa elevada. El objetivo debe ser entre 60-70%.

Riego:

En condiciones de baja humedad, el suministro de agua es crucial. Los pepinos cultivados en condiciones de humedad relativa bajas requieren mucha agua, y la escasez de la misma causa frutos deformados, aborto o menos vigor para desarrollar brotes secundarios. Es muy importante asegurar la disponibilidad del agua, especialmente después de comenzar a cosechar y en el establecimiento del cultivo.

Plagas y enfermedades:

La humedad del invernadero también influye en la presencia de plagas y enfermedades. Si la superficie de la hoja se moja debido a las gotas, condensación o humedades excesivas, aumenta el riesgo de infección. El buen manejo de las enfermedades en pepinos debe incluir prácticas de higiene de cultivo, un diagnóstico positivo rápido de cualquier síntoma de la planta desconocido o inusual, y un monitoreo y tratamiento continuo.

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claves, tales como:

1. Estabilidad y uniformidad de la longitud del fruto durante todo el ciclo.
2. Una planta abierta con hojas de tamaño mediano para permitir la circulación del aire y entrada de luz.
3. Buena calidad de frutos con acanalado bonito y marcado durante todo el ciclo.
4. Protección de enfermedades con un paquete de 4 resistencias: CYSDV (Virus del amarilleo y enanismo de las cucurbitáceas), CVYV (Virus de las venas amarillas del pepino), oídio, y una nueva resistencia intermedia al virus de Nueva Delhi (ToLCNDV).

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